miércoles, 14 de agosto de 2019

¡Hasta pronto!

Aunque con un poco de retraso, por fin he publicado las últimas entradas que tenía pendiente al finalizar el curso. 

De las familias de mi clase de 3 años B del CEIP Jardín Botánico, me despido con mucha pena ya que hemos compartido un gran curso, lleno de buenos momentos y aprendizajes que sin vuestra ayuda y colaboración no hubieran sido posibles. Atrás quedan 9 meses de trabajo diario con un grupo de unos niños/as maravilloso del que he aprendido más que enseñado. Me emociona mucho mirar atrás y ver cómo han crecido, cómo fue surgiendo en el grupo un sentimiento de apego, afecto y amistad con el que formamos una gran familia. Me despido de vosotros porque, como ya sabréis, me han destinado a otro centro, así que no podré continuar con vosotros el ciclo de infantil. 

Muchísimas gracias por todo lo que me habéis aportado este curso. Sin duda lo recordaré con gran cariño y alegría. 

Al resto de lectores del blog, también me despido... Este curso que viene estaré dedicada a otro gran trabajo, el de una nueva maternidad, así que durante un tiempo el blog estará parado. 

Esto tendría que haberlo escrito en junio y desearos "¡Felices vacaciones! y ¡Feliz verano!", pero fue coger las vacaciones e intentar desconectar y disfrutar de mi familia al máximo. Así que ya, a mitad de agosto que estamos, solo me queda desearos unas felices vacaciones (lo que queda) y un feliz curso que ya mismo comienza. 

¡¡Un beso muy grande!!

Ana

Evolución de los encargados/as

Cada mañana, con la actividad del encargado/a, trabajábamos la lectoescritura a partir de nuestros nombres. 
Las actividades que hacíamos son las siguientes:
- ¿Es un nombre largo o corto?. Para ello contábamos las letras del nombre y se lo escribía a cada niño/a en la mano, cada letra en un dedo. Si ocupaba una mano era corto y si ocupaba las dos manos era largo. 
- Sonido fonético de cada letra: Escuchábamos cómo sonaba cada una de las letras, de modo de rápidamente empezaron a asociar sonido-grafía. 
- Escritura de la grafía de cada letra: al decir el sonido de cada letra también la escribíamos. Para ello les daba algunos "trucos" que le ayudaban a recordar cómo se escribía cada letra. Por ejemplo, la A es "una montañita con un cinturón", la R es un "palito con una barriguita que se apoya en una patita", la L es "una esquinita".... de este modo pueden recordar cómo se escribe la grafía sin necesidad de copiarla. 
- Buscar en la caja de letras magnéticas las de su nombre y pegarlas en orden en la pizarra.

También trabajábamos el esquema corporal ya que al lado de su nombre cada uno/a se pintaba a sí mismo/a. Lo más habitual era pintar la cara y que salieran de ella las extremidades. Poco a poco fue apareciendo el tronco y el cuellos y más adelante otros detalles como cejas, pupilas, dedos de las manos, zapatos...

También fuimos incluyendo elementos que estábamos trabajando, como números y formas geométricas.

Cada niño/a fue avanzando a su nivel y ritmo de desarrollo, pero absolutamente todos dieron un gran cambio en sus producciones. 
Os dejo fotos para que lo veáis:




























El libro de la tristeza

Al igual que hicimos con la emoción "Alegría", esta vez tocó el turno a la "Tristeza". Para ello partimos del libro "Sacos de arena", dónde la protagonista representa su tristeza como un gran saco de arena que tiene que cargar.


Partiendo de este libro trabajamos las dos primeras fases para lograr una adecuada inteligencia emocional. (Las 4 fases están explicadas en la entrada "El libro de la alegría", con la etiqueta "Educación Emocional").

- Identificación emocional: Abrimos la caja con diferentes recortes de revistas que mostraban a personas con diferentes estados de ánimo. Tenían que elegir las que mostraban a personas tristes y explicar por qué pensaban ellos que estaban tristes (Ojos hundidos, boca hacia abajo, lágrimas...). Jugamos a poner nosotros caras tristes y compararla con caras de otras emociones: alegres, enfadados, sorprendidos... Fuimos pegando esas caras en folios azules (color que elegimos para representar la tristeza).




- Facilitación emocional: Reunidos en la asamblea, cada niño/a dijo qué situación hacía que se sintiera triste. Fui anotando las respuestas en un papel. Cómo el libro representa la tristeza como un gran saco de arena que tiene que cargar la protagonista, cada niño/a coloreó con pintura un saco y en él pegamos el papel con la situación que les ponía triste.













Para completar nuestro "Libro de la tristeza", buscamos en el cuento "El emocionario" su definición y la añadimos a una página del nuestro libro


Para plasmar gráficamente lo que hemos aprendido, les dí un folio con un círculo y les pedí que pintaran en él una cara triste, sin ningún modelo, simplemente cómo ellos/as quisieran representarla. Algunos hasta se animaron a copiar la palabra "tristeza"